Una manera de quedarnos juntos aprovechando una pasión común, que también significa vivir el mar con el gusto y la alegría de compartir, típico de una familia.

Familia porque nuestros buzos, nuestros amigos, constituyen un grupo grande pero no disperso.
Porque siempre están ahí, ellos responden con entusiasmo, cuando lanzamos nuestras iniciativas y comparten con nosotros con confianza, y su vez nos proporcionan sus ideas y sentimientos valiosos.
Porque somos personas y no números.